¿Conoces realmente la historia de David de Miranda? Hoy ves a un torero triunfando en las grandes plazas de España. Lo que quizá no sabes es que un día estuvo tumbado en la cama de un hospital sin saber si volvería a caminar con normalidad. Una verdadera historia de superación de las que nos gustan en El Capote. Una gravísima cogida le fracturó varias vértebras cervicales y dorsales. Los cirujanos tuvieron que reconstruir su cuello con una placa metálica para salvar su columna. Comenzó entonces la corrida más dura de su vida. Meses de hospital. Meses de rehabilitación. Volver a dar un paso. Luego otro. Aprender a caminar de nuevo. Recuperar la fuerza. Vencer el miedo. Y, sobre todo… seguir creyendo cuando casi nadie creía. Muchos habrían dado gracias por volver a hacer una vida normal. Él soñaba con algo mucho más difícil. Volver a ponerse delante de un toro. Y lo consiguió. No solo regresó a los ruedos. Terminó abriendo la Puerta del Príncipe de la Real Maestranza de Sevilla, un sueño reservado para muy pocos toreros.